miércoles, 10 de febrero de 2016

Copas menstruales, la mejor opción

Pues aquí estoy de nuevo, brindándoles otro poco más de información sobre este tema que ya había iniciado, y esta vez es para hablarles sobre la copa menstrual. Como les comenté en mi primer post, esta opción es la que me capturó completamente, y por supuesto no podía esperar para probarlo. Por el momento sólo les daré toda la información posible sobre este genial invento, y en otro artículo les estaré comentando cómo fue mi experiencia usándolo.

¿Qué es una copa menstrual?
Habemos muchas que ya conocemos las copas menstruales y sabemos perfectamente cómo utilizarlas, pero como este post está dirigido a quienes no conocen sobre este tema, lo haré lo más detallado posible. La copa menstrual es un pequeño recipiente, fabricado con silicón grado médico (o así debería ser) que se coloca dentro de la vagina, igual que un tampón, para retener el flujo menstrual. La mayoría están disponibles sólo en talla Chica (S) y Grande (L), algunas marcas incluyen talla Mediana (M) y Extragrande (XL), pero esto es muy variable y hasta cierto punto engañoso, pues los distintos tipos de marcas pueden variar mucho en sus tamaños y capacidades si comparamos unas con otras, aunque digan ser de la misma talla; esto lo iremos tratando en otros artículos. Las hay de diferentes diseños y colores, así como de distintos grosores: entre más grueso es el calibre del silicón, más firme es la copa y más fácilmente abrirá al ser colocada. He aquí un pequeño diagrama para entender mejor la copa menstrual y su uso:

  • La boquilla es la parte superior de la copa, y es por donde el flujo menstrual entra al receptáculo, que es el que se conforma en el interior del cuerpo de la copa
  • Las perforaciones sirven para introducir aire al extraer la copa y evitar que se forme vacío por succión, facilitando de esta forma  la extracción. 
  • El apéndice es la parte inferior de la copa; sirve para asir la copa al extraerla y puede recortarse hasta obtener una longitud cómoda, dependiendo de la altura del cérvix de cada mujer. Muchas mujeres llegan incluso, a remover totalmente el apéndice.


¿Cómo se coloca?

Las copas menstruales son mucho muy flexibles, de tal modo que pueden doblarse, plegarse o enrollarse para facilitar su inserción; hay muchas maneras de colocarse una copa menstrual, y cada quién elige la que más cómoda y funcional le resulte. Aquí cuatro formas de doblarla:




Y la forma correcta de colocarla:


 Puedes tomar alguna de las siguientes posiciones para colocarla: sentada sobre la taza del baño, acuclillada o parada con un pie apoyado sobre la taza. Moja la copa con un poco de agua o utiliza gel lubricante base agua, jamás utilices vaselina o gel hecho a base de petrolato. En el paso final (No. 6), debes girarla un poco para que abra completamente dentro de tu canal vaginal, esto es súper importante para que no tengas pérdidas. Si se dificulta girarla, rodea con un dedo el contorno de la copa para ayudar a que abra; así también podrás sentir si abrió completamente

¿Cómo sé si me la puse bien?

Una copa bien colocada no debe sentirse ni causar ningún tipo de molestia, deberá estar totalmente abierta dentro del canal vaginal, sin llegar a tocar el cérvix, al contrario de los tampones. El apéndice deberá quedar un poco más adentro de la entrada vaginal, tan adentro como para que no se sienta ni moleste al sentarse, pero que se pueda tocar sólo con introducir la punta de un dedo. Si sientes alguna incomodidad o molestia, es que no la has colocado bien y es muy probable que tengas pérdidas. Sácala y vuelve a intentarlo, o intenta empujarla un poco más hacia adentro.


Muy bien, pero ¿ahora cómo me la quito?

Primero que nada, lava muy bien tus manos. Para extraerla, simplemente tienes que buscar con la punta de tu dedo el apéndice dentro de tu vagina. Si la colocaste bien, no debería estar muy adentro y podrás encontrarla fácilmente, aunque hay veces que con el movimiento y el vacío que se forma, llega a irse un poco más adentro, pero no tanto como para que no puedas sacarla. Ahora toma el apéndice y tira suavemente de él, jalando la copa poco a poco, más hacia delante que hacia abajo; pujar ayuda bastante, sobre todo si eres inexperta. Cuando puedas tomar la base de la copa, apriétala un poco con los dedos para que entre aún más aire y elimines el vacío, al tiempo que jalas hacia afuera para terminar de sacarla. Escucharás un "flop" y posiblemente salpique un poco, toma tus precauciones. Ya puedes vaciarla dentro de la taza, enjuágala muy bien con agua (no se recomienda lavar con jabón, ya que puede provocar infecciones internas por hongos o levaduras), y vuelve a colocarla. 

DUDAS Y PREGUNTAS FRECUENTES:


¿Puede “perderse” la copa dentro de mi cuerpo?
No. El canal vaginal termina en donde se encuentra el cuello del útero; éste a su vez, es demasiado estrecho como para permitir que la copa pase más adentro.

¿Puedo hacer mis necesidades con la copa puesta?
Así es, el canal vaginal es totalmente independiente de la uretra (abertura por donde sale la orina) y del recto.
Soy virgen, ¿puedo utilizar la copa?
¡Claro! Las chicas que apenas van iniciando con sus primeros períodos pueden utilizar las tallas más chicas. La marca Meluna ofrece una variante llamada "shorty", la cual te da todas las tallas reducidas de su tamaño normal. 
¿Puedo tener relaciones sexuales con la copa puesta?
No. Debes quitarte tu copa antes de la penetración. También es necesario aclarar que la copa no funciona como método anticonceptivo ni protege contra enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo existe un tipo de copa con el que sí se pueden tener relaciones sexuales sin necesidad de sacarla. La desventaja de estas copas, es que son desechables. Después hablaremos de ellas en otro artículo. 

¿Puedo dormir con la copa puesta?
Claro que sí, la copa puede permanecer puesta hasta 12 horas sin ningún problema, pero los médicos ginecólogos recomiendan no exceder este tiempo. Si vas a dormir con tu copa puesta, sólo cuida de vaciarla antes de ir a la cama.

¿Qué tipo de ropa interior puedo utilizar?
Con la copa menstrual ya puedes olvidarte de los chones enormes de abuelita que se necesitaban para usar toallas sanitarias. Puedes utilizar bikini o tanga sin temor a que se te vea el “hilo” del tampón o las “alas” de la toalla. Puedes utilizar también traje de baño sin ningún riesgo.

¿Puedo realizar deportes mientras utilizo la copa?
Por supuesto que sí. Puedes realizar cualquier actividad física, como correr, bailar, andar en bicicleta, hacer deportes extremos, practicar yoga, artes marciales e incluso hasta nadar.


¿Puedo compartir mi copa con otra persona?
Aunque la copa debe ser esterilizada antes y después de cada ciclo menstrual, no se recomienda compartirla con alguien más, del mismo modo que no lo harías con tu cepillo de dientes: el uso de una copa menstrual debería ser exclusivamente para una sola persona.

¿Cada cuándo debo vaciar la copa?
Eso es algo que cada mujer determina de acuerdo a su propia experiencia con la copa y también depende mucho de la abundancia del sangrado durante los diferentes días del período. Tú misma podrás ir ajustando un horario: simplemente mide el tiempo que permaneces con la copa puesta y al retirarla revisa qué tanto se ha llenado.

¿Puedo usar la copa si tengo prolapso uterino o matriz caída?
No se recomienda el uso de la copa en este caso. Será necesario que primero consultes con tu médico familiar o ginecólogo.

¿Puedo usar la copa para el sangrado post parto?
Aunque es mejor dar oportunidad a una recuperación completa a tu cuerpo antes de utilizar tu copa, hay quienes la han utilizado bajo estas condiciones y no han reportado ningún problema. Si tienes dudas, consulta con tu médico familiar o ginecólogo.



Puede ser que las primeras veces tengas pérdidas, pues se necesitan varios intentos antes de conseguir la práctica suficiente para colocarla correctamente.

COSAS IMPORTANTES QUE DEBES SABER…
… sobre el uso de tu copa

Primero que nada, es importante que sepas que las primeras veces seguramente tendrás pérdidas; esto no significa que la copa falle, es normal que ocurra si es la primera vez que la utilizas, por lo que se recomienda que utilices toallas sanitarias o panti protectores como respaldo, mientras vas entendiendo tanto a tu cuerpo y tus ciclos menstruales, como el funcionamiento de tu copa. Esto puede llevarte hasta 3 ciclos menstruales, depende de ti, pero obviamente utilizarás muchas menos toallas.
Si llevas ya varios ciclos y sigues teniendo pérdidas, es necesario que sepas que no es la copa la que falla, eres tú que no estás haciendo algo bien. Las causas pueden ser:

  • No estás usando la talla correcta.
  • La copa no abre completamente.
  • No estás colocando correctamente la copa.


Otra causa puede ser que tu flujo sea demasiado abundante, sobre todo al segundo o tercer día. En este caso lo que puedes hacer es vaciar más frecuentemente la copa y ayudarte con toallas sanitarias durante esos días, y por supuesto consultar a tu ginecólogo, ya que a largo plazo los sangrados demasiado abundantes provocan anemia. El resto del período no deberías tener problemas. 

¿Cómo saber si tu sangrado es ligero, regular o abundante? Las siguientes referencias se aplican de manera muy generalizada durante los días de sangrado más abundante:

  • Si durante tus días de sangrado más fuerte necesitas cambiar una toalla regular cada 4-5 horas o más, tu sangrado es ligero. Podrías usar talla chica si no has dado a luz por parto natural o tienes menos de 30 años.
  • Si requieres cambiarte cada 3-4 horas una toalla regular o súper, entonces tu flujo es de regular a abundante. Podrías utilizar la talla chica si aún no has dado a luz por vía natural, pero es más recomendable la talla grande.
  • Si eres de las que necesitan el uso de toallas nocturnas y cambio muy frecuente de las mismas (incluso es posible que tu vida normal se vea limitada por el ciclo menstrual), entonces tu sangrado es muy abundante. Se recomienda la talla grande y respaldo con panti protector o toallas durante los días más críticos.


De momento, esto sería todo con respecto al funcionamiento y uso de las copas menstruales. Hay algunas que están diseñadas de distinta manera y pueden ser un tanto diferentes en su uso y manejo, poco a poco iremos hablando de ellas en otros posts. Si aún te quedan dudas o preguntas, o tienes alguna recomendación o experiencia qué compartir, por favor no dudes en dejar tu comentario. También te recomiendo encarecidamente visitar a tu médico familiar o ginecólgo.
Muchas gracias por tu atención, nos vemos en el próximo post y que tengas un bonito día. ¡Bye!

miércoles, 13 de mayo de 2015

¿Qué opciones tenemos?


Antes de comenzar, me gustaría aclarar que yo no vendo ni distribuyo ninguno de los productos aquí mencionados, sólo trato de exponer una visión neutral sobre las distintas opciones que hoy tenemos en asuntos de menstruación.
Es responsabilidad de la usuaria que decida utilizarlos, consultar antes con su médico o ginecólogo.

Hasta hace algunos años, lo único que conocíamos como alternativa para nuestros períodos menstruales, se reducían únicamente a toallas sanitarias, tampones y pantiprotectores. Hoy en día, aquí en nuestro querido México, los anaqueles de supermercados y mostradores de farmacias siguen abarrotados de estos productos. Por eso es que hay todavía muchas mujeres mexicanas que no conocen ninguna otra opción, y aún a las más conservadoras les cuesta mucho aceptar la idea de introducir un tampón en sus vaginas. 

Hay una frase por ahí que dice: "Si tienes sólo una alternativa, entonces no tienes ninguna alternativa." Y en esta frase se resume lo que las compañías fabricantes de productos desechables de higiene personal, nos hacen creer al seguir vendiéndonos sus productos por todos los medios posibles, mareándonos con su publicidad y propaganda, sin dejar ningún espacio a opciones más amigables no sólo con nuestro planeta, si no con nuestra propia salud, y todo por no perder las ganancias millonarias que generan los productos de "úsese y tírese".

He aquí por qué decidí escribir este artículo, para dar a conocer estas nuevas alternativas a la mujer mexicana que como yo, está buscando otras opciones para solucionar los problemas que "sus días" puedan darle. 

Hasta hace muy poco, yo no tenía idea de que existían otros productos además de los que ya conocemos, para pasar nuestros días "difíciles" de forma más cómoda y limpia. A esta temporada de mi vida yo acostumbraba llamarla "La Indeseable". Pero desde que descubrí que hay otras formas de pasarla mucho más cómoda, sin malos oloresy sobre todo, sin gastar tanto ni tirar el dinero a la basura, de verdad estoy deseando que llegue para probar algo nuevo: resulta que ahora disponemos de estas cuatro opciones, mucho más sanas y cómodas: toallas sanitarias de tela, tampón orgánico, tampón de esponja de mar y ésta última es la que ha capturado por completo mi atención: la copa menstrual. Cualquiera de ellos puede ser utilizado tanto por muchachitas que a penas iniciaron con sus ciclos menstruales, como por mujeres en edad madura o menopausia. 

Desafortunadamente, debido al desconocimiento general y falta de publicidad en territorio mexicano, sólo se pueden conseguir en internet, o en unas pocas tiendas de reciente creación que han ido surgiendo poco a poco, ante la necesidad cada vez mayor de promover una cultura de ahorro y protección al medio ambiente.
¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

  • Toallas sanitarias de tela: Hechas con telas de fibras naturales como el algodón, en vez de utilizar plásticos y otros productos sintéticos y químicos como en las toallas desechables comunes, y las hay de diferentes formas, tamaños y grosores según la necesidad de cada mujer. Son 100% lavables y reutilizables, además de que no te provocan irritaciones y aunque parezca increíble, no hay mal olor porque no hay plásticos en ellas, si no que se utilizan otro tipo de materiales que razonablemente impedirán los "accidentes" o filtraciones, permitiendo al mismo tiempo que tu piel respire. Igual que todo artículo reusable, su vida útil dependerá del cuidado que les des. ¡Y hay buenas noticias! Si no puedes o no deseas gastar comprándolas ya hechas, las puedes hacer tú misma, con telas fáciles de conseguir y tan comunes y baratas como la franela y el polar, o incluso con telas recicladas de tu propio hogar, siempre y cuando sean principalmente de algodón o fibras naturales. Pronto publicaré un artículo más detallado sobre ello, con patrones e indicaciones claras para que hagas tus propias toallas, ¡así que mantente pendiente!

  • Toallas y tampones orgánicos: Son casi idénticos a los de marcas comerciales, con la diferencia de que están hechos 100% de algodón natural, eliminando el uso de otros recursos sintéticos como plásticos, nylon y rayón, que también llegan a provocar irritaciones e infecciones internas y/o externas, además de que se evita el uso de blanqueadores y otros químicos. La ventaja de ellos, es que el material es 100% biodegradable, 100% amigable con el medio ambiente. Una de las conocidas desventajas de los tampones, es que están directamente asociados con el SST (Síndrome de Shock Tóxico), y los orgánicos no son la excepción; es una enfermedad repentina que si no se atiende inmediatamente, puede ser peligrosa, pero que se puede evitar cambiando los tampones cada 3 o 4 horas. Los tampones y toallas sanitarias orgánicas no son reutilizables.


  • Tampones de esponja de mar: También conocidos como Sea Pearls. Es la opción reutilizable al tampón ordinario y no son para nada como las que comprarías para lavar los platos o bañar al bebé. Se trata de una esponjita natural, cultivada y cosechada naturalmente en el lecho marino. Se le dan ciertos tratamientos para desinfectarla y volverla apta para su uso interno en el ser humano. El tamaño que tiene al estar seca es aproximadamente al de un puño normal, sin embargo algunas marcas ofrecen diferentes tallas según las condiciones físicas de cada mujer. Antes de utilizarla por primera vez, y al finalizar y comenzar otro ciclo, debes desinfectarla. Mientras la usas durante tu ciclo menstrual, lo único que tienes que hacer es enjuagarla en agua natural, hasta que no salgan residuos de flujo, exprimes el exceso de agua y vuelves a colocártela. Al igual que los tampones comunes, debes cambiarla o limpiarla cada 3 a 4 horas, para evitar el SST. Tienen una vida útil de 6 meses o menos; pasado este tiempo hay que desecharla y usar una nueva. 


  • Copa menstrual: Ésta es la que más me ha convencido de todas. Se trata de un pequeño recipiente con forma de copa, fabricado de silicón grado médico o termoplásticos quirúrgicos, que es lo que la hace adecuada para su uso interno y contacto constante con la mucosa de la vagina durante varias horas. Simplemente tienes que introducir la copa dentro de tu vagina (con un poco de maña y práctica) y dejarla que haga su trabajo reteniendo dentro de ella el flujo de tu menstruación. Si está bien colocada y es de la talla correcta, no deberías sentirla ni tener pérdidas. Al cabo del tiempo que consideres necesario, puedes retirarla (también con otro poco de maña) y vaciarla en el WC. Acto seguido, simplemente enjuágala con agua de la llave o límpiala con papel de baño y vuélvela a colocar. Nada más sencillo. Puede utilizarse hasta por 12 horas consecutivas sin ningún riesgo, y si está bien colocada, no habrá pérdidas ni "accidentes", sin embargo hay quienes prefieren utilizarla junto con una toalla o panti-protector. Te la puedes dejar puesta durante toda la noche y al día siguiente vaciarla y volver a colocarla. Con la copa menstrual no hay riesgo de SST, pero eso sí, igual que el tampón de esponja, requiere de una desinfección minuciosa antes de usarla por primera vez y al final y al inicio de cada ciclo menstrual. Las hay de muchísimas marcas y diseños muy llamativos y femeninos. Algunas se ofrecen en distintos colores y la mayoría están disponibles sólo en 2 tallas (chica y grande), pero hay algunas marcas que manejan hasta 5 o 6 tallas diferentes. La copa menstrual puede durarte hasta 10 o 15 años si la cuidas bien. 


También existen las copas hechas en China; en Mercado Libre México se están vendiendo como pan caliente, a precios mucho más bajos que las de marcas reconocidas; han sido duramente criticadas y casi satanizadas, pero he leído a varias mujeres (principalmente estadounidenses, canadienses y algunas españolas) que han tenido la posibilidad de probarlas y compararlas contra otras de afamadas marcas y dicen haber tenido una buena experiencia con ellas, aunque siguen manteniendo que es mejor invertir en una copa un poco más cara, pero de mejor calidad. Este es un tema muy polémico que trataré más adelante en otro artículo. Próximamente estaré haciendo revisiones de varias marcas, desde las más económicas (incluyendo la ya tan infame copa china), hasta las que mi presupuesto me permita adquirir, ya que tendría que hacer una inversión fuerte. 

Por favor manténganse al pendiente: haré lo posible por agregar más información sobre estos cuatro fantásticos inventos, y estaré desarrollando lo más detallada y completamente posible todo lo que pueda encontrar sobre ellos, puesto que la mayoría de esta información se encuentra disponible sólo en inglés u otros idiomas, y mi interés es que la mujer mexicana y latinoamericana conozca y sepa que hay más opciones que las que nos ofrecen sólo los medios.